Jaume Pujol
El Teu Món Màgic

Artículos de esoterismo de Jaume Pujol


La receta Mágica.
Índice de artículos

Recuerdos de sueños a través de la luna.

Material:
Papel y lápiz.
Un pedazo de algodón de 50 x 25 cm.
Hilo blanco y aguja.
Flor de jazmín, pétalos de amapola, de rosa y de espliego todos secos.
Una vela negra, otra blanca y dos plateadas.

Describe, en la medida en que estén a tu alcance, los sueños de las ultimas noches. Averigua en que fase se hallaba la luna en cada ocasión, eso te dirá en que periodos puedes recordar mejor los sueños y anota también esta información. Con un paño de algodón, cose una pequeña almohada de unos 25 por 13 cm. y llénala holgadamente de flores secas. En una noche de luna nueva, enciende una vela negra, otra blanca y dos plateadas para representar las fases: nueva, creciente, llena y menguante.
Coloca la almohada de los sueños bajo la que utilices de modo habitual y declara: "Flores de magia, flores del sueño, que mis visiones oníricas lunares lleguen hasta mi memoria para quedarse allí.
Mostradme a la luz de los días claros todas las aventuras de la noche. Que así sea. En un plazo de tiempo medio, irás recordando mas las cosas. Escribe un pequeño diario de los sueños mas representativos, te irán dando pistas.

Oraciones Mágicas.
La oración de San Francisco de Asís.

Señor.
Haz de mí un instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, yo siempre amor.
Donde haya ofensa, perdón.
Donde haya duda, fe.
Donde haya desesperación, esperanza.
Donde haya oscuridad, luz.
Y donde haya tristeza, alegría.

OH Maestro Divino,
Concededme que no busque tanto.
Ser consolado, como consolar.
Ser comprendido, como comprender.
Ser amado, como amar.
Porque dando, recibimos, perdonando, somos perdonados, y muriendo, nacemos a la vida eterna.

Oración de San Cipriano.

En el nombre de Dios,
Yo invoco a San Cipriano.
Rezo y cargo con mi devoción.
Libérame de todo peligro y daño del prójimo.
Dirígeme con toda seguridad en mis viajes.
Aleja de mi el peligro y todos los daños que me rodean.
Concededme poderoso Santo, que llevando en mi cuerpo esta oración, este siempre libre de cualquier peligro.
Bendito sea el Padre.
Bendito sea el Hijo.
Bendito sea el Espíritu Santo.