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Jaume Pujol
Sant Antoni, 22. 08301 Mataró
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El teu món màgic
RITUAL PARA DESPUÉS DE LAS VACACIONES Artículo del mes


Material

- 3 Velas: 1 lila, 1 azul celeste, y 1 verde oscura.
- Alguna fotografía de las vacaciones.
- Arena o tierra, de donde hemos estado.
- Piedras y agua del lugar.
- Una planta con raíz del lugar.
- Un incienso: Mil flores (aroma).

El martes día 21, luna creciente, a partir de las 16 horas, podéis realizar este ritual de otoño, para empezar con los ingredientes que hemos podido agrupar en estas pasadas vacaciones de verano un ritual de potencia.
Primero colocar las velas en triángulo hacia el Este por donde sale el Sol, en la punta de arriba la lila, abajo a la derecha la azul celeste y a la izquierda la verde oscura. En el centro del triángulo realizado con las velas colocar, arena o tierra, piedra, agua, en lado izquierdo la planta y en el otro lado de la derecha la foto de vacaciones.
Colocar una varita de incienso de aroma mil flores, encender las velas: 1° la lila, 2° la azul, 3° la verde. Una vez encendidas pedir que la fuerza energética de los ingredientes que tenéis, os ayudaran ha empezar la nueva estación de una forma favorable, podéis realizar la oración que queráis. Terminadas las velas de quemar, todos los ingredientes naturales que habéis expuesto guardarlo en maceta, jardín o en la naturaleza, y en próximo año repetiremos el ritual con otros ingredientes de las nuevas vacaciones.


LA TEORÍA DEL FENG SHUI

Es cosmológica, y se basa en conceptos abstractos daoístas del Hombre y el Universo. Su objetivo es la unificación del Cielo, la Tierra, el Hombre y la Materia mediante la fuerza conocida como Esencia Suprema (taiji). Los chinos antiguos creían que cuando se establecía esa unidad, el qi (la fuerza vital) entraba y salía con suavidad de todas las cosas vivas y no vivas, cuyo resultado eran acontecimientos buenos y positivos. El bloqueo del qi producirá lo opuesto: mal y desgracia.

Esta teoría de la unión del Cielo, la Tierra y el Hombre es el núcleo del feng shui, del cual surgen muchos mitos e historias populares. Este gran esquema de pensamiento cosmológico abstracto se entremezcló luego con las creencias populares, cuando los antiguos chinos pretendieron explicar tanto las fuerzas visibles como invisibles de la Tierra y la influencia compleja y misteriosa de dichas fuerzas sobre el comportamiento humano. Enfrentarse a los acontecimientos impredecibles de la vida no era el objetivo principal que buscaban; lo que más los atrajo fue la búsqueda espiritual que servía para consolarlos en tiempos de tragedia y penurias. Para los chinos antiguos, la integración del hombre y la naturaleza (no la conquista de la naturaleza por el hombre) es una preparación verdadera y necesaria para el reino espiritual en el que el hombre y el universo puedan ser uno. Su sabiduría popular les enseñó la capacidad de aceptar lo inexplicable y, al mismo tiempo, establecer unos cimientos concretos en la vida para conseguir paz, esperanza y sueños de continuidad y prosperidad. Para los chinos esta actitud es importante, consoladora y práctica; es la mente sobre la materia, la voluntad para seguir hacia delante. Pero también está enraizada en la armonía entre el hombre la naturaleza, que crea una sinfonía humanista de un tipo muy especial. Los aspectos principales de la cosmología del feng shui se conciben en los siguientes términos:
El Cielo es un concepto que abarca dioses, espíritus, estrellas (tanto en su sentido astrológico como mitológico); tiempo (incluyendo el ciclo de las estaciones y sus influencias); y toas las manifestaciones de los poderes y las fuerzas visibles e invisibles del cosmos. Con el Cielo también están asociadas las diversas técnicas de adivinación, numerología y otras formas de pronosticación.
La Tierra y la Materia son términos usados para describir todos los objetos y condiciones terrenales, tanto visibles como invisibles. Los entornos geográficos; la orientación, posición y ubicación; los Cinco Elementos; los poderes y las fuerzas de la naturaleza; el orden natural del equilibrio y el contraste; las influencias invisibles e interrelacionadas de las montañas, los ríos, los árboles, las rocas, los animales, la gente, las casas, los objetos, y así sucesivamente...todos son parte de los reinos de la Tierra y la Materia.
También están incluidos elementos de lo sobrenatural, como los fantasmas y espíritus que coexisten con el hombre en esta Tierra. Las dimensiones de lo invisible no tienen tiempo, espacio ni límites cuantitativos. Los antiguos chinos creían que todos compartimos el mundo juntos, ya sea favorable, dañino, pacífico o perturbador.
El Hombre significa la mente y el espíritu humanos que deben unirse con el Cielo, la Tierra y la Materia para que se realicen la armonía y el equilibrio. Eso se puede conseguir mediante el establecimiento correcto de una alianza positiva entre todas las fuerzas de la naturaleza, permitiéndoles fluir suavemente y alimentar la vida.

El taiji y el qi son términos únicos en la cosmología china, y a menudo se traducen como Esencia Suprema y fuerza Vital. Los antiguos chinos creían que el misterioso taiji es el origen del mismo universo, que contiene las fuerzas opuestas del yin y el yang que a su vez son la fuente de la fuerza activa, invisible y dadora de vida llamada qi. Como el taiji es la fuente esencial de esa fuerza vital, es mediante el taiji como todas las cosas pueden unirse en una sola.
El qi carece de forma o dimensión, pero a través de él todas las cosas en el universo se manifiestan en los reinos tanto de lo real (visible) como de lo irreal (invisible). La decadencia física es la disipación del qi, y la muerte física es su ausencia. Es un gran concepto abstracto de la unidad y la armonía de todas las cosas.

Por lo tanto, los chinos siempre han pensado que las personas deben proteger y nutrir el qi para garantizar su continuo crecimiento y fluidez. El daoísmo nos enseña que alimentar el qi interiormente puede complementar la salud y la longevidad. De manera similar, la protección del qi dentro de una casa conducirá a la paz y la armonía. Este concepto especial del qi y de su existencia penetra en todas las ramas del arte y la filosofía chinos, desde la poesía y la pintura hasta la acupuntura, las prácticas médicas, la medicina herbal, los ejercicios físicos, las artes marciales y el feng shui.