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Jaume Pujol
Sant Antoni, 22. 08301 Mataró
Telf: 937550987
El teu món màgic
Ritual de fin de año Artículo del mes
Tras las doce campanadas, y sin dejar transcurrir la primera hora del nuevo año, debemos proporcionarnos las siguientes cosas:

Tres papelitos por persona (para escribir), una botella de buen vino o cava, cuatro metros de lazo (un metro verde, un metro amarillo, dos metros rojos), una vela verde que nos indique el número del nuevo año o bien lo marcamos nosotros con un palillo en la misma vela, belén o estampa. Encenderemos tres velas blancas y doce uvas preparadas para cada comensal.

Pasos a seguir:

• Comer las uvas según las campanadas.
• Prender la vela verde.
• Abrir la botella nueva de vino o cava, la primera copa de esa botella se tira a la calle para dar gracias a la tierra.
• Abrir la puerta de la calle y uno a uno de los que ocupen el banquete salir a la calle o escalera con el pie derecho, andar pasitos y volver a entrar en casa con el pie derecho. Los lazos de colores rociarlos con el vino o cava y dejarlos sobre la mesa; un trozo del lazo rojo atarlo y ponerlo en contacto con la piel de cada uno, dejando algo de lazo sobre la mesa.
• Escribir en cada papelito lo que no queremos para el siguiente año. Estos papeles se quemarán con la llama de la vela verde.

Navidad 2001

Se trata del día más corto; el momento del año en que el sol posee menos fuerza y parece próximo a su muerte ... y está próximo a su resurrección. Sintiendo la debilidad del sol, su decadencia, los hombres encienden fuegos en la tierra para animar al fuego que arde en los cielos. Pero el sol no muere, sino que renace. Se transforma en el sol niño que comienza a crecer en los cielos y, al mismo tiempo, encarna en los hombres en forma semejante a ellos. Probablemente esta imagen daría origen a la idea del año viejo, representado como un anciano, que muere para dar lugar al año nuevo, un niño que crecerá y se desarrollará durante otro año solar.

El niño recién nacido del que hablan todas las tradiciones, es sobre todo, un símbolo del sol, es el hijo de la diosa (la Virgen), el sol niño que nace, y su fuerza trasciende su realidad carnal para mostrarlo, como una auténtica manifestación divina (la del dios sol), imitando en la tierra a los sucesos del cielo con un mismo fin. Irradiar, iluminar a la raza humana amenazada por la oscuridad.

La magia de la Navidad, el árbol navideño es más que una moda navideña, representa el espíritu de la naturaleza, regeneración, fecundidad y la inmortalidad de la naturaleza que nos mantiene vivos. Los ramitos de muérdago para la buena suerte y la felicidad. Las velas purifican e iluminan nuestra esperanza, las piñas símbolo de inmortalidad, las campanitas para purificar, y la representación del júbilo del nacimiento. Las herraduras protegen del mal y dan buena suerte, igual que las estrellas. Los colores verdes representan la naturaleza y la esperanza, el amarillo color del sol y el oro, espigas de la prosperidad, el rojo color del fuego y de la sangre que es la vida, el blanco es la pureza, inocencia, virtud y fe, iluminación.

“PAZ Y AMOR AHORA Y SIEMPRE”
J. Pujol